
Cualquiera podría decir que fue una noche como cualquier otra... es más, yo misma lo digo, pero esta tuvo algo especial...
Fue justamente ayer a la noche, el reloj de mi computadora marcó las 0:55 hs. y creí que fue el momento necesario y preciso para irme a dormir... Procedí a apagar el ordenador para tener más silencio y menos lucesitas molestas, creyendo que así podría dormirme más rápido, ya que el sueño me carcomía de a poco mis pensamientos... me acosté y reposé mi cabeza sobre mi almohada, suponiendo que me dormiría facilmente como suele pasar, pero esta vez no fue así... Cerré mis ojos y se me vino rápidamente la imagen de uno de mis gatos, que por las cosas de la vida murió él día anterior a las 10:00 am... y como una serie fui recordando todas las cosas sobre él, pequeño animal audaz, valiente, cómico, fiel a su dueño...(mi padre) que lo seguía como si fuera un líder, si mi padre no salía afuera, el gato tampoco lo hacía, obediente como un perro, así muchas cosas más y di por definido que ese gato era único e inigulable, como pocos. Era una especie especial.
Volví a abrir mis ojos, queriendo ya pensar en otra cosa, los volví a cerrar y me dediqué a escuchar lo que nunca me había puesto a escuchar, a eso que se llama el silencio, que por desgracia casi nunca disfrutamos... Pero en el medio de todo eso, hubo algo que por más tonto que sea me sorprendió, el tic tac de las agujas del reloj, cada tic tac marcaba su paso y cada uno emitía un sonido diferente... Por momentos sentía que cada vez era más fuerte, al otro paso disminuía y al otro que estaba por venir era como un tic tac lejano... Cerré mis ojos nuevamente, pensando que quizá esta vez podría dormirme, pero me equivoqué.... entonces, me dediqué a pensar en el mañana, loco, no?... me quedé pensando en las cosas que podía hacer hoy... que por cierto, las hize... Mientras que pensaba todo eso, notaba que no me dormía, entonces, opté por hacer otra cosa... Soñar lo que deseo, de modo que otra vez le erré, pero no importaba... Lo que realmente deseaba era lo que estaba viendo con los ojos cerrados, quería tener un paisaje absolutamente hermoso, limpio, natural, puro... tenerlo ahí, en frente mío, disfrutandolo junto a mis amigos, divirtiendonos como de costumbre, pero en otro lugar más hermoso, fuera de lo común. Pero con solo un paisaje no me bastó, también soñaba con escuchar el hermoso sonido del mar, de las olas y del viento, y que el agua rose mis pies... en varias oportunidades estuve frente al mar, pero nunca sentí sentirlo de esta manera que lo pensaba en ese momento... Era todo realmente loco, y sí, era un sueño de ese que jamás quisiera despertar, pero yo sabía que no era un sueño del todo porque esas imágenes las creaba yo y estaba conciente de lo que hacía... Mi mente tocó un par de imágenes más, pero no los quiero aburrir... Decidí abrir los ojos y volví a escuchar las chillonas agujas del reloj que marcaban exactamente las 3:30 am, en ese momento realmente decidí dormirme del todo y tenía ganas de saber que iba a soñar, entonces por tercera vez cerré mis ojos, ahora profundamente, y entre tanto escuchar al reloj, los pasos del tic tac desaparecieron y por fin logré dormirme profundamente.
No se realmente, a donde quize llegar con esto, pero di por entender que las imágenes que tenemos cuando cerramos los ojos, es lo que verdaderamente deseamos, esos deseos que nos pueden y nunca es tarde para cumplirlos y sabemos que algun día lo vamos a lograr por más dificil que esté la situación.
Me despido... Atte: Ro :)




i con fé vivimos ; hay personas que duran poco , y parecen eternas , hay personas que están ahí